Hace 20.000 años,
en el cuaternario, se han encontrado muestras de utensilios tales como:
pedernales para producir fuego, raederas para despellejar animales, puntas
de flecha y lanza, útiles domésticos etc. Los restos escontrados
de animales nos permiten pensar que la zona era pródiga en caza,
abundando el ciervo, una raza específica de caballos y otros vertebrados.
Durante la prehistória, había una especie de caballos únicos
de ésta zona, de color naranja y con cuerpo y franjas de cebra.
Era una mezcla entre caballo, cebra y girafa muy rara. También
había una especie típica y exclusiva de elefantes, con la
trompa corta. Se pretende hacer de aquel elefante el símbolo de
Vallecas, en lugar del mito del caballo blanco, que no tiene base documental
y que sólo es un mito. Todos éstos animales existieron en
la realidad en la zona de Puente de Vallecas porque sus restos se encuentran
conservados en el museo arqueológico de Madrid.)
Se han encontrado
restos del año 500 A. Xto de cerámica celtíbera que
implican un determinado desarrollo y certeza del asentamiento de población
en torno de los arroyos y de zonas de caza privilegiada. Hay constancia
de la presencia de judíos entre los años 600 y 900 de nuestra
era en la zona de Pajeros, lo que hoy es la calle Melquiades Biencinto.
En la actualidad aún
perviven vallecanos descendientes de aquellos judíos, que en la
actualidad suelen llevar apellidos de colores: Rojo, Rubio, Moreno etc.
También aparecieron por aquella època los àrabes,
que invadieron la península, los cuales llegaron a Vallecas y se
marcharon hacia 1083.
Hacia el S. XII, en
plena Reconquista, había un número de cristianos que fueron
quienes construyeron el primer puente sobre el arroyo Abroñigal.
Este arroyo ha sido muy importante en la história reciente de Vallecas,
según me contaron personas entrevistadas en programas anteriores.
Madrid está atravesada por 5 ríos subterráneos. De
ahí el gran potencial acuífero de Madrid, que siempre dispone
de agua y de inmejorable calidad. Uno de esos ríos es el arroyo
Abroñigal, que viene del norte de Madrid, atravesando Moratalad.
Antes, a principios de siglo, bajaba por la carretera de Valencia por
las llamadas "casas de los militares", que se encuentran en
la M-30, justo en frente de las "panteras rosas". Bajaba por
ahí, atravesaba el barrio de Doña Carlota y descendía
hacia el Puente de Vallecas por Peña Prieta. Cuando se creó
el Canal de Isabel II, los arroyos de Madrid, cómo el que pasaba
por Atocha (que antes era un "atochal") se canalizaron y se
hicieron subterráneos. El arroyo Abroñigal creó problemas
porque los colectores subterráneos por los que circulaba el arroyo
eran muy estrechos y cuando llovía, el arroyo se desbordaba, levantaba
las tapas de las alcantarillas por la presión e inundaba toda Peña
Prieta, saliendo los objetos de las casas y los zapatos de las zapaterías
flotando la calle abajo. El arroyo inundaba todos los bajos de las casas.
Según Mariano Grande, historiador, lo que hoy llamamos Puente de
Vallecas, era hacia el año 1200, un lugar lleno de valles, arroyos,
bosques y campos cultivados, donde se asentaba una aldea llamada Valnegral
-Val del Nogueral-, nombre que luego se convertiría en Breñigal
y después en Abroñigal. Se deduce que eran terrenos muy
ricos del hecho de que la orden de Calatrava adquiriéra en 1206
un cuarto de la propiedad, siendo prohibidas posteriormente, por el rey
Frenando III, en 1238, éstas ventas a las órdenes militares
de las tierras del Concejo madrileño. De aquel Valnegral no quedó
ningún resto.
SIGLO
XIX Y XX
Vallecas siempre fue
muy rica en pedernales, mineral extremadamente duro aunque muy quebradizo,
y en yesos, siendo el principal aportador de yesos a Madrid. Estos yesos
tenían que ser transportados. Al principio se hizo utilizando aquellos
viejos carretones de bueyes que los canteros y trabajadores de la piedra
llamaban "garruchas" y que desde el medievo se utilizaban para
dichos menesteres. Posteriormente se pensó en agilizar y abaratar
el coste del traslado de todo tipo de productos hacia Madrid, no sólo
de yesos, mediante el canal del Manzanares, que sólo después
de construido se vio que no era tan eficaz. Entre tanto los ferrocarriles
ya estaban haciendo sus pinitos y en 1878 se creó un tranvía
de vapor que iba desde el kilómetro 3 de la carretera de Valencia
hasta Arganda. En un principio sólo se construyeron 6 kilómetros,
es decir, hasta Vallecas. Aunque se llamaba tranvía Madrid-Arganda,
nunca llegó a Arganda, pero sí que aumentó su recorrido.
yendo por lo que hoy son las calles de Monte Igueldo y Martínez
de la Riva y que entonces era el "camino de los yeseros", hasta
alcanzar las mismas puertas de la fábrica de yesos "La Invencible",
situada en el kilómetro 13 y 14. Así, éste tranvía
de vapor, conocido popularmente como "la maquinilla o el ferrocarril
yesero", el imaginado tren de Arganda , se convirtió en el
tren de Vallecas, transportando tanto viajeros cómo mercancías.
En 1931 se levantaron los railes de la vieja maquinilla, un tranvía
de vapor que había convertido a Vallecas en uno de los extraradios
mejor comunicados con el centro Madrid.Este es un factor que resultaría
fundamental a la hora de establecer industrias en Vallecas y de atraer
a trabajadores que tenían que trasladarse a diario a Madrid. |